Focusing, una técnica de enfoque corporal ( y cómo cambió mi vida desde entonces)
| Eugene Gendlin |
Focusing o Enfoque Corporal, es uno de las más importantes aportes del filósofo experiencial y psicoterapeuta humanista Dr. Eugene Gendlin (1926-2017), discípulo y colaborador de Carl Rogers. El propio Gendlin lo define como “un proceso de toma de conciencia y de sanación emocional que trabaja con la experiencia corporalmente sentida”.
A Gendlin le llamó la atención el hecho de que la psicoterapia ayudaba a algunas personas y a otras no. Luego de investigar, descubrió que las personas que en mayor medida conseguían contactar con la conciencia corporal, tenían muchas más posibilidades de concluir con éxito su terapia.
A partir de esto, sistematizó el Focusing en una herramienta terapéutica de 6 pasos.
Esta técnica es un proceso de autoconciencia, orientado corporalmente que permite acceder a la propia sabiduría, favoreciendo la capacidad de autosanación y de vivir de una manera más auténtica.
Focusing es una invitación a conectarte y relacionarte con tu propia experiencia desde una actitud amable, acogedora, empática y respetuosa, sin intermediarios y libre de juicios. De este modo, también te entrena en un nuevo modo de relación contigo mism@.
Te recomiendo tomar una sesión de FOCUSING si:
- necesitas tomar una decisión importante
- necesitas aclararte acerca de alguna situación que te genera confusión
- necesitas avanzar hacia algo nuevo y no sabes exactamente cuál es el mejor paso
- necesitas avanzar en alguna situación y sientes que «algo» te bloquea para continuar
- necesitas despejarte de ruido mental y acceder a tu propia voz
- quieres profundizar en algún aspecto de un proceso en curso
- necesitas encontrar soluciones creativas a una problemática específica
- necesitas aclarar tus sentimientos respecto de una persona o situación
La primera vez que conocí esta técnica, estaba en una clase de psicología humanista, hace haaaaarto tiempo atrás jje, sentí un click inmediato, con total certeza supe que eso era lo que necesitaba, lo que andaba buscando… y digo andaba buscando porque en ese entonces había dejado en pendiente mis ganas de vivir un proceso terapéutico que me había llevado a visitar psicólog@s de distintas corrientes, no quedando satisfecha con ninguna por distintas razones. También visité terapeutas alternativos y conocí varias técnicas que me resultaron afines y útiles, sin embargo, no había encontrado «lo mío», eso que te hace decir un «sí, por aquí es» sin un ápice de duda.
De modo que quise saber más al respecto de esta técnica que me había resultado sorprendente.
Por primera vez experimenté algo desde la totalidad de mi organismo y además pude observarlo, una experiencia holística de mi propia experiencia, sin intermediarios, éramos yo y mi experiencia ocurriendo, como tener entre manos algo que siempre habías querido mirar y contemplar dese muchos ángulos, y no solo eso, también pudiendo «ayudarle a desplegarse». En ese momento no sabía que estaba experimentando algo trascendental: Me situaba desde mi «Observador interior», mi «yo superior», mi Ser, mi consciencia superior, o como se prefiera llamarle a ese lugar que nos conecta con la totalidad. Mente, cuerpo, espíritu… era evidente que estaba todo involucrado y yo sin entender cómo, ese pequeño ejercicio, había logrado un movimiento corporalmente sentido que era innegable y que, mi intuición me llevó a querer conocer en profundidad.
Esta experiencia fue un pivote para un proceso psicoterapéutico que cambió mi vida, mi relación conmigo, con mi cuerpo, con mis emociones, todo. también me llevó a formarme como psicoterapeuta experiencial y guía de Focusing.
Hoy puedo decir que esa habilidad para prestar atención al cuerpo, para focalizar un síntoma, una sensación, una situación, se encuentra integrada en mi modo de vivir cotidiano y que ha sido fundamental a lo largo de mi vida, porque Focusing, más allá de sus tantas posibilidades de utilización, es un modo de entrenar nuestra presencia y la observación sin juicio de nuestros procesos.
Tiene convergencias relevantes con la meditación y las prácticas contemplativas, en las que ya me había adentrado algunos años antes.
Admiro a Gendlin profundamente, pudo reunir, integrar y potenciar una cantidad de sabiduría, información y aportes provenientes de distintas ramas del saber humano en su teoría de la personalidad y de la terapia. Su modelo procesal es a otro nivel e términos de comprensión profunda de los procesos que experimentamos los humanos en nuestra existencia, tomando cada detalle involucrado (incluidos espacio-tiempo, física cuántica, sí).
Focusing es la técnica asociada a este planteamiento de Gendlin que es transversal y aplicable a cualquier quehacer human@.
Imagina poder contar con un método simple y de acceso directo a tu propia experiencia!! poder literalmente «dialogar» con tu cuerpo, tus sensaciones, los síntomas, que experimentas… poder resolver situaciones, llegar a certezas desde tu propio criterio, crear nuevas maneras, crear en general, dar pasos hacia lo que tu alma pide, abrirte a las infinitas posibilidades, aliviarte de atascos, acompañarte cada vez que lo necesitas, ser testigo de tus procesos de manera holística, vivir más presente, más auténticamente, en conexión con tu verdad.
En fin, se los recomiendo muchísimo.
Eventualmente doy talleres grupales donde enseño la técnica y practicamos en conjunto.
Así que atent@ al próximo!
