La expansión de la consciencia y el arte del buen vivir… sin palo santo ni viajes a la india.

Para poder observar es preciso aceptar que todo eso que suelo catalogar como “feo o malo”, también soy yo, porque sí, arrastramos lo feo y lo oscuro también. Es parte de la experiencia de vida. Sólo cuando acepto eso puedo observar, cuando observo puedo empezar a comprender, cuando comprendo, (me) acepto, y cuando me acepto, me transformo. Vivir en atención, es vivir despierto, es vivir consciente, es hacerme cargo de mí, es tomar la responsabilidad que me compete en la construcción de mi propia vida.